La fotógrafa Jodi Cobb está tan especializada en historias a gran escala, explorando temas como la esclavitud o la belleza, como en historias más íntimas, reflejando la vida de las geishas japonesas o las mujeres en Arabia Saudi.

Trabajando en plantilla para National Geographic Society desde 1978, Cobb ha trabajado en más de 50 países, en su mayoría situados en Oriente Medio y Asia. Fue una de las primeras fotógrafas que cruzó China cuando abrió de nuevo sus fronteras a los visitantes en 1980, viajando 11.300 kilómetros en dos meses hasta completar el libro “Journey Into China”. Un documento único que queda como testimonio de la vida y costumbres de aquellas gentes antes de abrirse irrevocablemente a la globalización.

Cobb cubrió Israel y la zona oeste durante las sublevaciones palestinas, y en 1987 fué también la primera fotógrafa en introducirse en la vida oculta de las mujeres de Arabia Saudi; un trabajo para el que logró ser bienvenida en los palacios de princesas y las tiendas de los beduinos. Tras eso, decidió entrar en otro mundo, el de las geishas japonesas, sobre las que publicó el libro Geisha: The Life, the Voices, the Art (1995), y por el que ganó al año siguiente el premio de la American Society of Media Photographers. “Me gustan las historias íntimas que muestras esos mundos ocultos, ya sean las mujeres de Arabia Saudi o las geishas japonesas. En los corazones y almas de esas mujeres residen los mismos anhelos: dignidad, respeto, amor, seguridad y libertad.”

Cobb ha realizado 24 artículos para National Geographic, siendo los más recientes de ellos “Esclavos del Siglo XXI”, “El Enigma de la Belleza” y “Londres”. Es la principal autora de seis libros de National Geographic, y ha realizado fotografías para la serie de libros “Day in the Life”, cubriendo Australia, Hawaii, China, Japón, la antigua Unión Soviética, España, y los Estados Unidos. También fue la autora principal de los libros “The Wall: Images and Offerings From the Vietnam Veterans Memorial” (1987), “Hong Kong: Here Be Dragons” (1992), y The Way Home: Ending Homelessness in America (1999). En el 2000, su trabajo fué recogido entre el de otras mujeres en el libro “Women Photographers at National Geographic” y acompaño a la serie de exposiciones que se realizaron en todo el mundo.

De niña viajaba por todo el mundo acompañando a su familia (su padre trabajaba para Texaco), y muy especialmente a Irán donde pasó 5 años. Cuando creció y comenzó a estudiar en la Universidad de Missouri, eras las letras y nos las imágenes lo que captaba su atención. Sin embargo, y pese a graduarse en periodismo, mientras aún se encontraba en la facultad, realizó unas fotografías de un amigo músico para la portada de su album. Despues comenzó a trabajar como reportera para la revista House and Garden en Nueva York, donde terminó de descubrir que la cámara era un medio ideal para contar historias, por lo que volvió a la Missouri para realizar un master en fotografía.

Con las fotografías que realizó para su amigo, Cobb ganó su primer concurso fotográfico, y tal vez sea ese el motivo por el que desde entonces no ha parado de hacer fotos y ganar toda clase de premios, como diferentes Pictures of the Year y World Press Photo; teniendo también el honor de haber sido la primera mujer en conseguir el premio Photographer of the Year de la White House News Photographers Association.

En la actualidad vive en Washington D.C. y suele dar clases en diversos talleres de fotografía como el Photography at the Summit en Jackson (Wyoming), el Maine Photographic Workshops, el Missouri Photo Workshop y el Eddie Adams Workshop en Nueva York.

Jodi opina que sus imágenes de mayor éxito son las que trascienden los límites de la cultura y la experiencia. Según afirma la fotógrafa, “Las mejores fotografías se distinguen porque tienen algo en lo que podemos reconocernos”.