Retomo la serie de artículos sobre fotógrafos de National Geographic con el siguiente de la lista. Michael “Nick” Nichols, originario de Alabama, es un reconocido fotógrafo cuyo trabajo le ha llevado a los rincones más remotos del planeta. Comenzó a trabajar para la National Geographic Society en 1996 y desde entonces ha realizado más de 20 reportajes para la revista.

Uno de sus trabajos más reciente es La Guerra del Marfil que ha recibido una respuesta increíble por parte del público en cuanto a concienciación y financiación para la protección de los elefantes del Chad.

Nichols dedicó dos años a documentar la expedición Megatransect del consevacionista Mike Fay, en la que recorrieron 3219 kilómetros a pie desde lo más profundo de la jungla del Congo hasta la costa atlántica de Gabon, estudiando el último gran edén de África.

En 2005, Nichols publicó bajo el sello National Geographic Books, The Last Place on Earth, un libro que contiene sus fotografías del Megatransect junto a las anotaciones de Fay. El trabajo de Nichols ha aparecido en ortos cinco libros, incluyendo Keepers of the Kingdom, un ensayo fotográfico sobre los cambios vividos en los zoológicos de los EE.UU., El año del tigre, que trata sobre los últimos tigres existentes, y Brutal Kinship, una mirada a la relación entre el hombre y los chimpancés con textos de Jane Goodall.

Apodado como “El Indiana Jones de la Fotografía” por la revista Paris-Match, Nichols ha aparecido en Rolling Stone, Life, American Photographer y JPG entre otras muchas publicaciones. Ha sido galardonado cuatro veces con el primer premio de World Press Photo, así como en otros certámenes de la talla del Wildlife Photographer of the Year y Pictures of the Year. En 1982 el Overseas Press Club of America le otorgó el premio “above and beyond the call of duty” (algo así como “más allá de la llamada del deber”), un honor normalmente reservado a los fotógrafos de guerra.

Nacido en 1952, Nichols comenzó su entrenamiento como fotógrafo cuando entró en la unidad de fotografía del ejército de los EE.UU. a principio de los 70. Más tarde estudiaría en la universidad de Alabama del Norte, donde conoció a su mentor, el fotógrafo de la revista Life, Charles Moore. Desde 1982 hasta 1995 formó parte de la agencia Magnum Photos. En la actualidad, Nichols vive en Sugar Hollow, Virginia, junto a su mujer, la artista Reba Peck.

Algunas preguntas frecuentes

Me he permitido el lujo de traducir algunos extractos de la web de Nichols donde responde a cuestiones realmente interesantes. Algunos temas son de hecho tan interesantes que he decidido dejarlos fuera para dedicarles artículos completos de forma individual.

Sobre los animales en cautividad

Verás, no puedes sacar una foto de un animal salvaje en un zoo. Un leopardo en un zoo desafortunadamente no es un auténtico leopardo. Parece igual, pero tan solo es un facsímil, debido a que no tiene ningún instinto de caza, a que carece de libertad. Los gorilas de los zoológicos son gordos, se arrancan trozos de piel, el pelo tiene el mismo aspecto, no se parecen en absoluto a los gorilas salvajes. No tienen ese mojo. Simplemente no lo tienen. No puedes contar una historia acerca de un leopardo o un gorila para National Geographic a menos que sea auténticamente salvaje por que no podrás capturar su esencia.

Como convertirse en un “fotógrafo aventurero”

Con frecuencia me preguntan: “Soy fotógrafo, soy aventurero, me encanta viajar. ¿Como consigo tu trabajo?” y mi respuesta es un poco dura, aunque algo positiva también: la fotografía no trata sobre la aventura, y no trata sobre viajar. ¿Quieres ser un viajero aventurero o quieres ser un fotógrafo? No son la misma cosa. Entiendo de donde viene esa percepción, y es que nuestra vida sobre el papel parece muy aventurera, y con un montón de viajes. Sin embargo, odio viajar. No soporto estar en los aeropuertos o aviones, y luego llegas a un país donde no me quieren, rebuscan entre mis cosas y todo el mundo busca un soborno. Así que la aventura no me apasiona en absoluto.

La pasión por captar imágenes debe ser lo que te mueva. Tus imágenes tienen que ser realmente nuevas y sorprendentes para el mundo y si estás más interesado en la experiencia no vas a poder sacar las mejores imágenes. Por supuesto, gracias a que me centro tanto en las imágenes, termino enfocando a la cultura y aprendiendo más sobre ella, por lo que al final alcanzo esa gran experiencia de aventura y viaje. Pero no es eso por lo que lo hago.

Por otro lado, alguno de mis mejores amigos se hicieron fotógrafos atraídos por las chicas, por la atención, lo que no quita que sean fotógrafos condenadamente buenos. Ellos tienen un punto de vista, sacar fotografías preciosas. Y a mi también me gusta recibir atención. Bien, consideremos que ese sea el motivo por el que eres fotógrafo, pero, ¿por qué vas a invadir la privacidad de la gente o la de un tigre salvaje solo para glorificar tu propia imagen?

A veces tomo una postura muy dura acerca de esto porque tengo una misión muy clara. Estoy en este para ayudar a los gorilas (y disfrutar de lo lindo por el camino, bueno, tal vez eso no mole). No necesito ser más grande mi trabajo. No quiero que conozcas mi nombre, quiero que conozcas la imagen. Prefiero que digan “si, vi en National Geographic la fotografía del tigre con su cachorro” en lugar “una fotografía de Nick Nichols”.

El objetivo no puede ser aparecer publicado en National Geographic. El objetivo debe ser captar fotografías realmente interesantes que signifiquen algo. Y eso llega de alguien realmente centrado. Esa es la verdadera prueba de fuego, no ir a Timbuktu.

¿Qué equipo utilizas?

Utilizo cámaras Canon y objetivos con enfoque automático (…) El enfoque automático es algo que estoy constantemente encendiendo y apagando. No utilizo la cámara en automático a menos que me encuentre en una situación que esté cambiando tan rápido que no me permita ajustar la exposición. Utilizo un fotómetro de mano junto al de la propia cámara y ajusto la exposición que creo más correcta. Siempre hago bracketing automático de modo que por cada foto saco tres exposiciones diferentes. El problema del bracketing es que significa que dos de mis fotografías no están correctamente expuestas, y una de ellas puede corresponderse al momento perfecto.

Siempre he utilizado Canon. Hace unos años realmente superaron a todo lo que había en el mercado a nivel tecnológico y desde entonces me he mantenido fiel a ellos (…) pero estoy convencido de que hoy día no existen diferencias entre Nikon y Canon. Es una cuestión de gustos.

Cuando hago blanco y negro o trabajo con gente muy sensible, como cuando trabajo con los pigmeos que se sienten aterrorizados por las cámaras, no quiero que esta atraiga la atención sobre mi. Utilizo una Leica telemétrica. (…) Y para complicar un poco más la cosa, todas mis cámaras trampas están fabricadas a partir de Nikons, ya que los técnicos de Geographic están más acostumbrados a trabajar con sus cámaras y pueden modificarlas más facilmente que las Canon.

(En cuanto a los objetivos) Utilizo un amplio espectro de objetivos que van desde lso 17mm hasta los 600. Para fotografía salvaje, si se trata de un animal asustadizo, me siento en un hide con un gran trípode (y quiero decir grande). Utilizo una rótula Wimberley, que hace un excelente trabajo a la hora de balancear los cerca de 7 kilos de peso de mi 600mm. A menudo también utilizo un multiplicador 2x, así que cuando disparo a f/8 con una velocidad de obturación por debajo de 1/50, el estabilizador integrado de la lente también ayuda. Como el 2x está diseñado para esa lente, el balance de color es muy bueno, no como antes que perdías un montón de calidad cuando utilizabas un multiplicador. Frecuentemente utilizo las ópticas más manejables de Canon (como el 500mm f/4 o el 300mm f/4) ya que hasta ese punto, la manejabilidad es más importante que la ampliación, y tan solo tienes que acercarte un poco más al animal.